Medidas internacionales para combatir la corrupción

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Logroño, 9 de Diciembre de 2014

La Convención de Naciones Unidas contra la corrupción prevé medidas dirigidas a sancionar, detectar y disuadir los actos corruptos que socavan el progreso económico y social de las Naciones.

Cada acto de corrupción cometido provoca un alto costo social.

«A fin de derribar los altos muros de la corrupción, insto a todas las naciones a que ratifiquen y apliquen la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción. Las medidas innovadoras previstas en esa Convención en las esferas de la prevención, la criminalización, la cooperación internacional y la recuperación de activos han posibilitado que se logren importantes avances, pero queda mucho más por hacer.»
Ban Ki Moon, Secretario General de la ONU

La preocupación ciudadana por la corrupción ha alcanzado un nuevo máximo en España.

El 63,9% de los encuestados para el último barómetro del CIS (Diciembre, 2014) la consideran el principal problema que existe en nuestro país. El mal gobierno y la corrupción representan un obstáculo al crecimiento y a la competitividad de los países y están ligados a la desigualdad en el reparto de riqueza. Cada acto de corrupción cometido provoca un alto costo social.

Las Naciones Unidas vienen expresando su preocupación por la gravedad de los problemas y las amenazas que plantea la corrupción para la estabilidad y seguridad de las sociedades, al socavar las instituciones y los valores de la democracia, la ética y la justicia.

Convencidos de los efectos nocivos del enriquecimiento personal ilícito y decididos a prevenir, detectar y disuadir las malas prácticas, la Asamblea General de Naciones Unidas aprobó el 31 de octubre de 2003 la Convención contra la Corrupción. Un documento que fue ratificado por España el 9 de junio de 2006.

La Convención considera corrupción como una expresión amplia que implica el hecho de aceptar o pedir beneficios indebidos para sí mismos o para otros y establece los siguientes tres grandes ejes para actuar contra los actos corruptos:

  • La promoción y el fortalecimiento de las medidas para prevenir más eficaz y eficientemente la corrupción.
  • La promoción de la cooperación internacional y la asistencia técnica en la prevención 
  • La lucha contra la corrupción la promoción de la integridad, la obligación de rendir cuenta y la gestión de los asuntos y bienes públicos.

Recoge además una lista de medidas para prevenir la corrupción, incluida la aplicación de políticas y prácticas, la creación de órganos a tal efecto y la aplicación de códigos de conducta para la alta dirección pública.

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